El más terrorifico de los susurros.




jueves, 18 de abril de 2013

II Concurso de Blogs de promoción del español y la cultura en español


Aquí os dejo un enlace para que votéis al blog en esta nueva edición del concurso, esperemos la suerte sonría en esta ocasión y podamos conseguir el curso que hay de premio... El blog se encuentra inscrito en la categoría de "Mejor blog joven", bajo el nombre de Nunca cumpliré los 50.

¡MUCHAS GRACIAS!



http://www.concursoblog.es/vota_tu_blog&order=fech_down

domingo, 14 de abril de 2013

Cuando es de día en Valparaíso, es de noche en el Mar del Norte.

Hoy entiendo mejor mi pecado, y es que ya he aprendido a odiar mejor. Ya he llegado a la conclusión de que a través de tus ojos no se pueden reciclar emociones, he comprendido que nada volverá a ser igual. Ahora ya sé como es aquello de que el tiempo pasa, y que el tiempo es oro, y que el tiempo .. el tiempo tic tac, tic tac.

Este año me ha servido para aprender a odiar bien, como se debe hacer. He aprendido a diferenciar entre sueño roto y sueño muerto, y por el camino me he encontrado mirándome en los espejos y, por fin, de una vez por todas, he entendido lo que estaba pasando todo este tiempo. He entendido que ha sido lo que ha pasado este año.



Yo estoy disecado, para eso me han servido estos meses, semanas, horas. Para vaciar, para cansarme de hacerme daño, para dejarme simple, suave, sencillo, corrupto.

Mi pecado fue no agotarme, y ahora estoy castigado a dormir hasta las once de la mañana, a no encontrar belleza, a reventar las baldosas con pasos lentos y monótonos, con tic tac, tic tac, tic... tac...

¿Y ahora? Ahora me queda esto, odiar bien, con clase, con un toque bastante elegante. Toca vivir con pecados de origen yo y con destino mi. Y eso me pasa por querer reciclarme en tus ojos, por no darme cuenta de a donde iba a desembocar esta corriente, este borbotón de sueños rotos, que sé que no están muertos muertos, solo están descosidos y aletargados, pero siguen ahí estancados, por el fondo. 

Prometo desenterrarlos, pero supongo que primero tendré que esperar a que tú me entierres, porque está visto que nunca podré hacer las dos cosas al mismo tiempo. Mientras llega y deja de llegar, por favor que alguien me dé la dirección del Mar del Norte.



domingo, 17 de marzo de 2013

Y entonces, entonces nos aterrará mañana.

No sé en qué momento todo esto se volvió así, en qué instante se decidió darle este color, cuando esto se hizo tan complicado. Supongo que nací complicado. Y supongo que el mundo antes era un lugar mejor, con más secretos, hasta que tu y yo llegamos a él. Destripamos esquinas, e hicimos mapas de todos los sueños y, si aún nos quedaba alguna duda, usábamos Google para terminar de reventar el misterio.

Ahora no podemos vivir nuestro desquicie particular en privado, con nuestro arte; ahora estamos expuestos, sin descanso  Ahora nacemos ya exhaustos a causa de los sonidos del infierno, ya etiquetados, y con el corazón envasado al vacío. 

Sin cabida a la vacilación, ayer el mundo estaba mucho mejor, más amarillo; ayer podríamos haber vivido todo en secreto, y ahora, simple y llanamente, dejamos arder con ese fuego porque nadie es capaz a prendernos después de... Nos consumiremos; hasta ese día en el que uno de los dos al fin diga en alto al mundo: "Cualquier tiempo pasado fue mejor".

Pero, a pesar de todo esto, seguimos encontrando belleza en el infierno, seguimos sorprendiendo a la belleza hasta en las axilas más violentas.



miércoles, 13 de marzo de 2013

De vuelta en la ciudad




El titular era bien claro, explícitamente exacto y tremendamente revelador: “Tienes la cena congelada en la nevera, llegaré tarde”. Abrió la nevera, mientras, la luz iluminaba su pálida tez, blanca como la nieve. Allí estaba la manzana. De repente se sentía sola.

(...)

Cuando él llego a casa, se la encontró en la cocina. Allí estaba congelada, inmóvil, incluso parecía estar mirándole con cierta gracia... aquello si era verdadero amor.


sábado, 9 de marzo de 2013

/k/

Sacrificios; siempre pensamos que un sacrificio conlleva pérdidas. No quiero pensar que la vida son todo sacrificios, ni tampoco entregarme a una vida de electroencefalograma plano, pero, ¿es necesario que cada día se un sacrificio?¿Hace falta que yo viva perdido en este mundo?



Vivo condenado por la rabia, sacrifico los días de sol espléndido, se los doy a la rabia, que los muerda, que los zarandee entre babas, que les escupa, que los estruje, que los deje sin sentido, que los acabe convirtiendo en días de lluvia, que yo seguiré sin paraguas.

Me desgasto con el día a día en ese espacio extraño, entre rabia y sacrificio, al sur del mañana, en la zona del padecimiento continuo.

Llorar; siempre penamos que es lo que se hace en la ducha. Lágrimas; siempre pensamos que se tienen que quedar relegadas al papel.

"Hay un lugar en el corazón que nunca se llenará, un vacío que está siempre presente. Hay un lugar en el corazón que nunca se llenará y esperamos... esperamos en ese vacío"

jueves, 31 de enero de 2013

2008

¿Qué es lo que queda de alguien como yo cuando le quitan el desquicie?¿Miradas perdidas y babeos sobre la almohada?¿Qué se supone que pasa en el momento en el que dejas de desear montar a caballo y de  hendir el aire con el brazo?

En mi cabeza suenan violines... pero se diluyen en este tecno y se mezclan con alcohol. Nos tienen prohibido querer, y es que cuando deseábamos amar no nos dimos cuenta de lo que hacíamos. No hemos sido conscientes de todos los cielos que hemos hecho arder. 

Quemamos el querer, al amor, deflagrados los corazones ahora todo es más salvaje. Fuera perdidos, lejos de ese ruido, en la calle, solos a escondidas en aquel parque, buscando casi a tientas algo que prender con aquellas cerillas...



Huimos dando vueltas y vueltas en este salón de baile de finales del siglo XIX, tú, aquí, yo, sin querer queriendo, allí contigo. Y empieza... Desliza un brazo sobre el otro, y este vuela sobre otro, sobre la persona que tenemos delante, olvidándonos de todo, escuchando violines y flautas. Nos desesperamos en este antiguo teatro, un suave desliz, un brazo, levanta la mano, ya tiene el brazo ahí, esquiva ese brazo pero el izquierdo ya está esperando otra vez a la mano que egoísta busca desaparecer, anhela aquella libertad, ese aire...

El frenesí llega a su fin, y una mujer que susurra en ruso palabras que ni tu ni yo entendemos parece querer explicarnos que tenemos recordar, es cierto, ¡debemos recordarlo!

Hay que recordar que, ahora en esta selva, tenemos prohibido querer, por salvajes. Quizás algún día cambie, igual cuando los ángeles no usen mangueras que se nutran de alcohol para buscar soluciones a nuestros pasados. Puede, quizás, tal vez, a partir de entonces.

lunes, 7 de enero de 2013

Valientes el que vale

Me duelen estas mañanas calientes en la ducha, con el suelo frío, calderas viejas que se encargan de regar viejas ambiciones. El sol brilla, ni una nube, brilla y brilla, se refleja en las baldosas blancas de la calle, duele en los ojos, brilla pero no calienta. El tiempo tropieza en estos días, no sabe muy bien cuando es de día, cuando es de noche, si ya es hoy o si aun es ayer, ¿quizás ya estamos en mañana?



Invierno que duele, pero no hiela; que resquebraja  pero solo eso, se limita a desgastar, sin llegar a rasgar ni quebrar nada de lo que ya vive aquí conmigo. No tiene huevos, manda cojones, ¡ven y tiéntame los sueños!¡Desmorona mis pretextos!¡Despieza mis ideales!¡Sé valiente!¡Destiérrame al círculo polar!