El más terrorifico de los susurros.




miércoles, 6 de junio de 2012

P(sin)OST

Me duele tu presencia, y se nota en la mirada;
pesan los qué dirán.

Nuestra indiferencia envalentonada, lanza una patada al aire, y una sonrisa a la vecina del tercero, para que... Para nada, porque sí, no seamos cínicos, lo hace cuando quiere, como quiere y porque quiere. Igual que con nosotros. Nos azota por temporadas, causando estragos dentro de esta relación, escupiéndole al viento que ni contigo, ni con tú, ni con nadie. Que no valemos para esto, que ni servimos ni parece que queramos servir, que lo nuestro es el alcohol y la tinta, que hay quedamos estancados desde hace un par de años, y aunque no nos guste, nos conformamos.

Los días, pasarán,
avanzando sin camino, ni fantochadas,
solos, con tres o cuatro malogradas
copas al día de champán. 
Y solos tú yo                       (nunca los alcanzaremos, ellos se desdibujarán, se tornaran fútiles y nimios, jodidos y mal follados).

sábado, 2 de junio de 2012

rima con cocina

Ella quiere llenarme el pelo de plastilina; llegar, quererme, pero con un amor de pegatina, de hoy te quiero porque sí, y mañana te follo en esa esquina, y, pasado, no te conozco.Quiere quererme pero sin llegar al corazón, sin cruzar esas pestañas bañadas en rimel azul con mi mirada, sin grabar su voz en mi cabeza, sin tatuajes que puedan durar toda la vida, sin poder clavar sus recuerdos tan hondo que al marchar deje una herida (de esas que dejan cicatriz). 


Pero sin embargo ella me ha quemado, me quema, y me quemará, no sabe, o quizás no quiere saber, que su voz se grabo con la primera respiración y los primeros pasos. Aún así, yo me conformo con su amor, aunque sea de pegatina, mejor eso que darme a la bebida, o que escribir historias estúpidas, al menos me dirige la palabra cuando es la hora de la despedida.



domingo, 27 de mayo de 2012

otra cosa

En sus dedos residía la fuente nunca encontrada del tormento, se prendía entre ellos, y asaltaba su pecho con cada nueva respiración, intentando no ser visto, pero causando estragos a su paso.


Demasiados esfuerzos por romper la piedra, por arañarla, por intentar quemarla, por saber que había debajo de aquello que le sustentaba, que le dejaba descansar de un agotador mundo de sensaciones, de tantas páginas secretas que en teoría nadie debía de encontrar nunca, pero en las que ella se rajaba el alma y sangraba, se derrumbaba. Tantos esfuerzos que en momentos debería parecer agotada, pero sin embargo está ahí, sentada, arañando la piedra, sin esperanza pero con convencimiento.

[pasan 6 segundos; ya son 8 segundos más tarde que nunca y más temprano que mañana...]

Y ahora ahí, cara a cara (utopía decían los de la mesa 10, quién sabe) me siento un extraño, no conozco las palabras, solo eso que reposa entre las miradas de la gente, entre la suya y el sabe-Dios-qué-estará-mirando, ello diluido en humos de sueños, anhelos, desafíos, huidas... ahogando ese algo que muerto vive entre sus idas y venidas, entre sus sueños y mentiras que cuando no vuelan alto, intentando rasgar cielos de esos a los que ponen banda sonora, agonizan debajo de su almohada.

Algún día su dolor, esas hojas, saldrán a la luz, y entonces lo imprevisible se supone que será previsible, aunque no estoy seguro si eso es el porvenir o futuro, o solo imaginación de...

viernes, 25 de mayo de 2012

भविष्य

Carreteras. Bastantes Carreteras. Muchas Carreteras. Y las ruedas comienzan a girar, lenta pero inevitablemente. Medio metro, un metro, tres metros, diez metros, se avanza, y más velocidad; y el paisaje empieza difuminarse, solo se puede ver ya lo que está por venir, lo que está atrás queda ahora demasiado lejos, y lo presente es imperceptible a la velocidad a la que avanzamos. Y locos, ebrios, con los eruditos a la violeta y las mentes lúcidas, con la chica que baila y el niño del piano y los telones, nos precipitamos hacia ese horizonte que el sol se encarga de custodiar, intentamos evitar a toda costa separarnos, corremos sentados, saltamos intentando alcanzar nuestro espíritu, aullamos... corremos y saltamos y aullamos, todo a la vez, huimos del miedo con pasos de gigante hacia delante. 


A nuestras espaldas, la luna observa cada segundo de nuestro trayecto y piensa: "pobres ilusos", y resopla... y sopla, y aunque no se lo crea ni ella misma, cree en nuestros sueños más que nosotros, y no nos dejará solos, nunca, aunque el sol eclipse todos eso tan fugaz tras lo que las ruedas giran anhelantes de
alcanzar. 




Direcciones, aquí hay demasiadas direcciones y tantas carreteras... melodías incomprendidas, pero manos entrelazadas.

miércoles, 18 de abril de 2012

Dreaming big


No son sueños rotos los que nos rompen. Es lo que no nos atrevimos a soñar.


¿Qué es soñar y qué es fantasear?¿Quién dibuja la barrera que los separa?... ¿Quién es el encargado de decidir cuando las ilusiones carecen de fundamento y no son más que un salto suicida hacia una estrepitosa vida de nada por aqui nada por allá?

Las decisiones laten reticentes en nuestro interior, huidizas porque, al parecer, las opiniones ajenas (que no son mas que exabruptos en la materia) dañan su cutis.

Y mientras, entre tantas partidas al escondite entre el devenir y el quehacer, estamos nosotros, heridos de luz y de nebulosas, de supuestos sueños imposibles suspendidos sobre suelos invisibles, esperando que algún milagro tenga lugar en el preciso instante en que nuestros ojos se abren cada mañana; buscando la utopía y, ya no se sabe si siendo conscientes o no de ello, acercándonos a la vez al abismo. 

[ F U T U R O . . .

Las decisiones se diluyen nadando por fondos profundos, y ya no es tanto el hecho de no encontrarlas lo que preocupa, sino que quizás, por el miedo de decirlo en alto, sí, de decirlo en alto, ¡DE GRITARLO! De susurrarlo, de comentarlo o cuchichearlo, o fuere lo que fuere... que quizás por el simple hecho de padecer un miedo aterrador a hacer de esas decisiones realidades en palabras para el aire, no seamos capaces de poder volver a hacerlo alguna otra vez.... Porque son como el vaho contra el cristal, aguantan lo justo y necesario para escribir tu nombre, y no hay tiempo para pensar donde empieza y donde acaba, solo para hacerlo y ya está.


Pero mientras llega y deja de llegar, matándonos a vicios destruyamos al tiempo, porque ahora mismo no estoy seguro de si es que sí, o es que no, solo que tu mirada es un nuevo aleteo a cada burdo sueño que se atreve a dar a luz mi cabecita, mi ya tan loca cabecita.

domingo, 8 de abril de 2012

Límites



+ Yo a ti te echaba de menos antes de conocerte.

- ¿Tan antes?

+ Echaba de menos alguien como tú hasta que llegaste, entonces se lleno ese huequecito.

Una mirada...

+ Uff, no sabes como odio esto de que la realidad tenga límites.

- Otra ventaja de ser de letras. En letras no enseñan eso de límites de esa realidad que dices tú, como mucho te dicen que todo tiende a infinito.


Junto contigo

El aire se desliza en armonía con el mundo por tu garganta, y le grita al mundo, le pregunta que se supone que debes esperar, que es eso tan importante que va a tener lugar en ese minuto... y una guitarra tímida y anhelante se atreve a acompañar tu aire, tu grito, tu pregunta. 


Y mientras, en la otra esquina del banco, yo me peleo con el arbusto que está justo a la derecha por ser quien se quede con ese aire. El forcejeo termina, cesa por segundos, y un tal yonki número dos lo roba. Y aunque quisiera gritarle al mundo y escupirle, no puedo, porque vuelves a regalar tu voz al cielo azul (un azul no como tus ojos pero parecido) y encandilas al sonido del agua y al sonido de tantos cientos de zapatos que juguetean en esa calle en la que el tiempo parece pararse por 3,1425 segundos y 7 días para darnos una tregua, para premiar algo que se esconde entre hojas y recortes de periódicos de 1994. Pero eso es solo una ilusión, los minutos corren, tropiezan unos con otros, se lanzan desesperados a la lista de las horas muertas, como queriendo huir de todo lo que podría haber sido, como si tuviesen un pacto con los horarios de los autobuses, como si tuviesen que llegar rápido a algún sitio y así recibir su bonus, queriendo estropear el momento como quien... como quien nada, como quien todo... dejo de pensar, o no sé muy bien que es lo que hago porque eres tú; y tú; y tú; y tú. Tú.

[definición de tú: este mundo que llevo dentro]

Ahora el tiempo y el espacio parecen haber pasado de ser un extraño ukelele verde a convertirse en un enorme piano de cola blanco, ni tan siquiera los minutos se atreven a intentar recorrer esa distancia atroz, que es inexpugnable, inexplicable, inhumana. Pero hay algo que sigue aqui: un aire, un grito, tu pregunta, y aunque no es verano, y aunque ya no tengo a quien mirar sentada en el banco frente a frente, brazo a brazo, labio con labio, sigo con esa sensación, con la número siete, queriendo ser sin querer el aire que se desliza en armonía, el fondo de tu armario, un portal que cruzar, sueños que entremezclar.