"Alguna gente no enloquece nunca. Qué vida verdaderamente horrible deben de tener."
domingo, 11 de agosto de 2013
nunca se para de crecer, nunca se deja de morir.
sábado, 3 de agosto de 2013
tercer tercero
Ser adicto a ti me bastó durante un tiempo. Siempre había soñado con llegar a ser el astronauta que explorase los lunares escondidos en los ángulos muertos de tu cuerpo, pero siempre hay sueños demasiado grandes que se interponen entre el tú y mi naturaleza absurda. El mundo debería entender donde reside la grandeza de los momentos especiales de la vida, debería conceder instantes de gloria para las luces breves pero intensas, debería enseñar a poner patas arriba mundos, vidas, sueños.
Yo soy el objeto que siempre se empeña en ser el gran obstáculo, nunca pensé que mi caída sería por otro motivo que no fuese una sobredosis de ti. Es extraño. Me hace replantearme cosas, pensar si realmente el amor es lo que creemos que es realmente el amor, si es algo de naturaleza física, si es algo prescrito por fuerzas ajenas, si es capaz de morir.
Y si fuera el tercero en discordia supongo que no me quedaría otra que beberte en tus tiempos muertos y enloquecer el resto de mañanas, mediodias, tardes, noches, madrugadas... Limitarme a ser el obstáculo obstinado.
jueves, 1 de agosto de 2013
Art.129 del reglamento emocional
Eres cabezota, mucho más cabezota que yo, que ya es decir. Tienes metido entre ceja y ceja fijarte en la mueca que mi boca hace cuando sonríe, en mi risa, tiendes a edificarme como chorro de vida, como un scout que irradia felicidad, siempre dispuesto a dar la mano, como un astro rey que de forma altruista se dedica a calentar con miradas los corazones de la gente... pero te equivocas. Para, por favor, déjalo ya, deja de recorrer mis costuras, deja de deslizarte sobre ellas sin saber lo que se ha logrado encerrar ahí abajo a base de aguja e hilo,
y algo de alcohol del malo.
Solo quiero algo maleable, algo que quepa en el bolsillo y con lo que poder matar el tiempo que nos toca estar aquí; yo no te pido que me enseñes a volar, nada, así que no lo enredes.
Hazlo vacío y sencillo, sin complicaciones, un vaso, dos cigarros, hola y adiós, rápido. Ya nadie contrata al señor amor, ahora son contratos temporales, menos coberturas, pero el precio a pagar en la factura del final de día es mucho más barato y ofrecen una total y completa disponibilidad, un chollo. Así que olvídate de tus largos paseos por mi espalda, no quiero romperme más huesos en causas perdidas.
No mas rayos ni truenos, ni preguntas al viento, solo rentables contratos físicos sin clausulas emocionales. Esto es la vida que hemos conseguido, la que nos han ayudado a construir.
I've always been who hurts everybody, the one who appears by the hand of the pain in all the parties. But now, you are here, you stay here by my side, waiting something that i still don't know what could be. I guess i should say i'm a lucky man, but this is not true, because.. because... I remember how they said: "you're a selfish man, and you will never be able to love anybody or anything"
lunes, 29 de julio de 2013
(bis)
Gritándole al cielo. Pidiendo, por favor, unas migajas.
Sigo igual, hundiéndome en el mismo sitio, bajo la misma luz.
Hoy todo duele, incluidos golpes de suerte.
Sigo sobreviviendo a base de un segundo que se obstina en excederse del tiempo de duración preestablecido.
Y respirando de la misma forma, o robando el aire a los demás como tiempo atrás, o adelante, no me acuerdo, no se si alguna vez lo he recordado. Crujiendo.
Sigo sin sentido.
Sigo olvidado.
Sigo loco.
Sigo oscuro.
Sigo buscando, sin encontrar la manera de buscarme, me distraigo demorándome en los segundos, segundos, segundos... Segundos que ya he vaciado antes, que he descomprimido y estirado, retorcido, desconjugado y estropeado. Estoy seco, vacío y, no me importa.
Sigo aquí. Espero, y de vez en cuando grito, y de cuanto en cuanto agonizo. Quiero dejarlo, parar, una tregua.
miércoles, 24 de julio de 2013
lisbon
miércoles, 19 de junio de 2013
jamor (fecha de consumo preferente: 05/07/2013)
martes, 28 de mayo de 2013
28/05/2013
lunes, 22 de abril de 2013
¿así?
Sí.
¿Pero de veras esto es necesario? No lo entiendo, de verdad, no lo puedo llegar a entender. Y es que, dios, como queman las heridas de las madrugadas de los domingos. Me dejas naufragando en esta nada inmensa, con el alma desnuda, y toda la basura de los rincones más oscuros colocando mi cuerpo. Si consiguiese serenarme, tal vez todo sería más fácil, carreteras de un solo sentido, rectas, bien delineadas, sin pendiente, si nada.
¡DIOS JODER! Como, quema estar así, y como duelen las heridas que se abren las madrugadas de los domingos, como joden; como retuercen los corazones; como revientan los puntos de las cicatrices...
Yo ya he dicho: "lo siento", y eso es mucho y todo, no me queda nada mas. Y después de dejarme diseccionar, me quedo en t... Me quedo en nada. Me quedo como estaba, disolviéndome en aire cotidiano, víctima de mis crímenes perfectos, contaminado.
Empiezo a pensar que quizás la culpa no sea mía, que debería revolcarme en esas bolsas mías que siempre acaban aireando una vez al año. No sé que cojones está pasando, pero yo no pertenezco a aquí.
domingo, 21 de abril de 2013
desnudos integrales
A veces, cuando estoy solo, dejo caer las cosas contra el suelo, que caigan por su propio peso e imagino que impactan sobre... que caen encima de mí, que me golpean a mi. Y es que a veces, me encuentro solo confuso, en habitaciones negras, sombras negras, arboles oscuros, en paisajes con hombres negros y entonces, solo entonces, me imagino corriendo debajo de lluvias torrenciales. Pero es todo imaginación.
Yo sigo en la habitación negra, y loco no, deshecho, espero muerto en vida a que alguien me diga que se supone que debo hacer, debatiéndome entre cientos de pares de líneas de acción contrarias, en suspensión dentro de un minutero, arañándome los brazos con manos imperceptibles, rasgado, sonriendo...
... y como duele sonreír.
jueves, 18 de abril de 2013
II Concurso de Blogs de promoción del español y la cultura en español
http://www.concursoblog.es/vota_tu_blog&order=fech_down
domingo, 14 de abril de 2013
Cuando es de día en Valparaíso, es de noche en el Mar del Norte.
Este año me ha servido para aprender a odiar bien, como se debe hacer. He aprendido a diferenciar entre sueño roto y sueño muerto, y por el camino me he encontrado mirándome en los espejos y, por fin, de una vez por todas, he entendido lo que estaba pasando todo este tiempo. He entendido que ha sido lo que ha pasado este año.
Yo estoy disecado, para eso me han servido estos meses, semanas, horas. Para vaciar, para cansarme de hacerme daño, para dejarme simple, suave, sencillo, corrupto.
Mi pecado fue no agotarme, y ahora estoy castigado a dormir hasta las once de la mañana, a no encontrar belleza, a reventar las baldosas con pasos lentos y monótonos, con tic tac, tic tac, tic... tac...
¿Y ahora? Ahora me queda esto, odiar bien, con clase, con un toque bastante elegante. Toca vivir con pecados de origen yo y con destino mi. Y eso me pasa por querer reciclarme en tus ojos, por no darme cuenta de a donde iba a desembocar esta corriente, este borbotón de sueños rotos, que sé que no están muertos muertos, solo están descosidos y aletargados, pero siguen ahí estancados, por el fondo.
Prometo desenterrarlos, pero supongo que primero tendré que esperar a que tú me entierres, porque está visto que nunca podré hacer las dos cosas al mismo tiempo. Mientras llega y deja de llegar, por favor que alguien me dé la dirección del Mar del Norte.
domingo, 17 de marzo de 2013
Y entonces, entonces nos aterrará mañana.
Ahora no podemos vivir nuestro desquicie particular en privado, con nuestro arte; ahora estamos expuestos, sin descanso Ahora nacemos ya exhaustos a causa de los sonidos del infierno, ya etiquetados, y con el corazón envasado al vacío.
Sin cabida a la vacilación, ayer el mundo estaba mucho mejor, más amarillo; ayer podríamos haber vivido todo en secreto, y ahora, simple y llanamente, dejamos arder con ese fuego porque nadie es capaz a prendernos después de... Nos consumiremos; hasta ese día en el que uno de los dos al fin diga en alto al mundo: "Cualquier tiempo pasado fue mejor".
Pero, a pesar de todo esto, seguimos encontrando belleza en el infierno, seguimos sorprendiendo a la belleza hasta en las axilas más violentas.
miércoles, 13 de marzo de 2013
De vuelta en la ciudad
sábado, 9 de marzo de 2013
/k/
Vivo condenado por la rabia, sacrifico los días de sol espléndido, se los doy a la rabia, que los muerda, que los zarandee entre babas, que les escupa, que los estruje, que los deje sin sentido, que los acabe convirtiendo en días de lluvia, que yo seguiré sin paraguas.
Me desgasto con el día a día en ese espacio extraño, entre rabia y sacrificio, al sur del mañana, en la zona del padecimiento continuo.
Llorar; siempre penamos que es lo que se hace en la ducha. Lágrimas; siempre pensamos que se tienen que quedar relegadas al papel.
"Hay un lugar en el corazón que nunca se llenará, un vacío que está siempre presente. Hay un lugar en el corazón que nunca se llenará y esperamos... esperamos en ese vacío"
jueves, 31 de enero de 2013
2008
En mi cabeza suenan violines... pero se diluyen en este tecno y se mezclan con alcohol. Nos tienen prohibido querer, y es que cuando deseábamos amar no nos dimos cuenta de lo que hacíamos. No hemos sido conscientes de todos los cielos que hemos hecho arder.
Quemamos el querer, al amor, deflagrados los corazones ahora todo es más salvaje. Fuera perdidos, lejos de ese ruido, en la calle, solos a escondidas en aquel parque, buscando casi a tientas algo que prender con aquellas cerillas...
Huimos dando vueltas y vueltas en este salón de baile de finales del siglo XIX, tú, aquí, yo, sin querer queriendo, allí contigo. Y empieza... Desliza un brazo sobre el otro, y este vuela sobre otro, sobre la persona que tenemos delante, olvidándonos de todo, escuchando violines y flautas. Nos desesperamos en este antiguo teatro, un suave desliz, un brazo, levanta la mano, ya tiene el brazo ahí, esquiva ese brazo pero el izquierdo ya está esperando otra vez a la mano que egoísta busca desaparecer, anhela aquella libertad, ese aire...
El frenesí llega a su fin, y una mujer que susurra en ruso palabras que ni tu ni yo entendemos parece querer explicarnos que tenemos recordar, es cierto, ¡debemos recordarlo!
Hay que recordar que, ahora en esta selva, tenemos prohibido querer, por salvajes. Quizás algún día cambie, igual cuando los ángeles no usen mangueras que se nutran de alcohol para buscar soluciones a nuestros pasados. Puede, quizás, tal vez, a partir de entonces.
lunes, 7 de enero de 2013
Valientes el que vale
jueves, 13 de diciembre de 2012
E... ¿io?
Es curiosa la forma en la que nos enredamos en la excusa de que estamos madurando para responder a las cosas no tan simples que el día a día nos va trayendo a orillas de cada anochecer. Vamos, reconoce que tú también te has refugiado bajo la capucha de aquella sudadera, buscando así huir de la mirada de tantos cientos de miles de estrellas en esas noches de verano en las que la vida comenzaba con sus primeros pedaleos.
Nos cuenta entender que debemos disfrutar de los pequeños detalles, con dieciséis años nadie lo entiende, ni con diecisiete, menos con dieciocho; estoy esperando a que llegue ese momento en el que sienta cada grano de arena bajo la planta de mis pies, en el que el romper de las olas se convierta en nana, ese día en el que olor a sal deje extasiado mi cuerpo, y me relaje, me deje coger esa corriente de aire, ir alto, y cambiar la perspectiva. Quiero lograr comprender esto, pero a la vez lo dejo de lado, me invento mil historias para intentar olvidar.
Me resisto a subir, quizás por miedo a encontrarme con una caída que carezca de final, pero aún así, aunque lo evite, lo evitable no se convierte en imposible, y me acaba encontrando, me obligarán a subir a pesar de que sea más tarde que temprano. Pero, hasta entonces, ¿quién diablos se suponía que era yo?
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Encuéntrame
Una vida sin promesas, con terrores nocturnos, y sin embargo no me voy a quejar, porque esa misma me da prismas dodecaédricos para transformar esas realidades cada vez que salgo a la calle, nada tiene que ver el niño pálido que besa el frío cristal de la ventana desde un sexto piso, con el loco salvaje que llega al asfalto y sabe que los corazones se arrancan a mordiscos y se curan a caricias.
Ahora ya es tarde, hace tiempo que un no sé qué se hospedó en mi casa, que la locura azotó mi habitación. Aquí ya solo se puede entrar por la alcantarilla.
Así soy ahora, y no voy a repetir eso que ya os han contado, cuentos sobre arterias de neón que en la noche encandilan las miradas, y pijamas con transparencias que arrastran a mundos no tan lejanos*. Simplemente voy a gritar, hoy salgo a contar estrellas, cuando haya acabado, volveré a casa.
*¿A la cueva de tus pensamientos?... ¿Y después qué?¿Desayunar tus remordimientos y recostarme sobre tus...?¿Tendré que destrozarte la pena?
domingo, 25 de noviembre de 2012
Pecados compartidos
Ni ese contoneo. No puedes decir adiós así, y desaparecer, no eres seria, ni adulta; en resumen, no eres nada. No creas que yo soy mejor, igual que tú, soy nada, somos polvo de estrellas. Somos impacientes, inconclusos, irracionales, y estamos confinados en este lado oscuro, en tu contoneo y en mis exhalaciones. así no hay quien avance, somos idiotas, subnormales que siempre optan por la misma salida de emergencia.
No entendemos lo que es un sacrificio, pero por culpa de que no sabemos quiénes somos, no te conozco, no me conozco. Aún tengo que aceptar las dos partes, hasta entonces, vete a la mierda con eso tuyo, yo me quedo aquí, esperando con lo mío, a las 20:47 de esta tarde de domingo, a que salgas por esa puerta, a esperar ver que tipo de perversión nos aguarda el mundo.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Diario desde la cara oculta del baobab
Hoy es uno de esos días en los que el aire se ha convertido en gas natural, preludio de que hoy probablemente todo saltará por los aires. Hoy es revolución truncada entre mis dedos, punto de inflexión, violín tímido, arpa impuesta y titileo de instintos con origen en el estómago, que recorren mi espalda y buscan escondrijo entre la C4 y la C3, obligándome a levantar la cabeza, a mirar el cielo, a soñar. Hoy es fin del imperio y comienzo del cautiverio.
Hoy es uno de esos días en los que el aire se ha convertido en gas natural, consecuencia de que yo me haya olvidado de yo por allá atrás, al doblar alguna de esas esquinas en un mes de Mayo extraño. Mi vida eran chirridos que se fundían con martillos percutiendo cuerdas en alguna esquina de una habitación de cristal.
Hoy es uno de esos días en los que el aire se ha convertido en gas natural, acompañando al desate de mi nuevo desorden mental. Yo escribo delante de una ventana, duermo delante de una ventana, enloquezco tras esta ventana, veo las nubes retorcerse tras esta ventana y sueño con algún día estar al otro lado de la ventana, y saltar. Volar o caer ya casi parece una insignificancia comparado con el hecho de tener la oportunidad de dar un salto.
















